Nos quisimos
sin hablar
… en la caricia del silencio.
De los sentimientos
encendidos
… en el fuego de los dedos.
Recorriendo las curvas
de nuestro tiempo
… tan breve y tan intenso.
Nos quisimos
sin hablar
… en la caricia del silencio.
De los sentimientos
encendidos
… en el fuego de los dedos.
Recorriendo las curvas
de nuestro tiempo
… tan breve y tan intenso.
Nos quisimos
sin esperanza
… consumidos por una llama.
Sin pensar en el mañana.
Sin pensar
en lo que vendría
ni cuando esa llama
… se apagaría.
Fuimos dioses
por una noche
… “eternos” y sin reproches.
En el ardor de una pasión
que dejó en cenizas
… cada corazón.
Nos quisimos
… consumidos por una llama.
Sin pensar en el mañana.
Sin pensar
en lo que vendría
ni cuando esa llama
… se apagaría.
Fuimos dioses
por una noche
… “eternos” y sin reproches.
En el ardor de una pasión
que dejó en cenizas
… cada corazón.
Nos quisimos
como la noche
… y eso bastó…
… Para pensarnos…
… Para soñarnos…
… Para desearnos…
y hasta…
por qué no decirlo
también
… para “odiarnos”.
para que fuera eterno.
Eterno
el recuerdo.
Para no encontrar
complacencia
¡en nada!
… que no sea nuestra presencia.
Y vamos incompletos
¡faltos!
… de nuestros afectos.
Pero siempre sabremos
lo que fue
ese sentir
… en una sola piel.
Esa explosión
de rojos sentimientos
… en el éxtasis de los sentidos.
Ese destello
¡tan intenso!
Cuando el deseo incandescente
de nuestros cuerpos
… termino por consumir nuestros sentidos.
Tan fugaz…
pero más real
¡que nada!
… que se haya de palpar.
… y eso bastó…
… Para pensarnos…
… Para soñarnos…
… Para desearnos…
y hasta…
por qué no decirlo
también
… para “odiarnos”.
para que fuera eterno.
Eterno
el recuerdo.
Para no encontrar
complacencia
¡en nada!
… que no sea nuestra presencia.
Y vamos incompletos
¡faltos!
… de nuestros afectos.
Pero siempre sabremos
lo que fue
ese sentir
… en una sola piel.
Esa explosión
de rojos sentimientos
… en el éxtasis de los sentidos.
Ese destello
¡tan intenso!
Cuando el deseo incandescente
de nuestros cuerpos
… termino por consumir nuestros sentidos.
Tan fugaz…
pero más real
¡que nada!
… que se haya de palpar.

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